Juego responsable
Juega con responsabilidad
El juego debería ocupar un lugar limitado en tu vida y mantenerse dentro de tus posibilidades. Aquí encontrarás medidas prácticas para jugar con control y saber qué hacer si deja de ser una actividad de ocio.
Qué significa jugar de forma responsable
Jugar de forma responsable es decidir de antemano cuánto tiempo y dinero puedes dedicar al juego sin afectar a tus gastos esenciales, tus compromisos ni tu bienestar. La edad legal para jugar es 18 años. El juego implica riesgos: no existe una forma segura de ganar ni de recuperar el dinero perdido, y conviene entenderlo como entretenimiento, no como una fuente de ingresos.
Fija límites antes de empezar
Antes de jugar, elige un límite de depósito que puedas asumir y que no proceda del dinero destinado a vivienda, facturas, comida o ahorro necesario. Establece también un máximo de pérdidas y un tiempo de juego; cuando alcances cualquiera de esos límites, termina la sesión. Decidirlo con antelación ayuda a evitar que la emoción del momento, una racha o el deseo de recuperar pérdidas te lleven a cambiar lo que habías considerado razonable. No aumentes el límite para seguir jugando ni pidas dinero prestado para hacerlo.
Autoexclusión en España
En España puedes solicitar la inscripción en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ), gestionado por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). La inscripción impide el acceso a los juegos comprendidos en el ámbito del registro; no es una pausa que puedas ignorar en otro operador ni una garantía de que desaparezcan las ganas de jugar. Antes de solicitarla, consulta en los canales oficiales de la DGOJ cómo tramitarla y qué efectos y condiciones tiene. Tras registrarte, los operadores sujetos a esta medida deben comprobar la inscripción y no permitirte participar en los juegos afectados; no busques otras cuentas o plataformas para eludirla.
Cuándo deja de ser entretenimiento y qué hacer
Puede ser una señal de alarma jugar más tiempo o dinero del previsto, ocultar la actividad, descuidar obligaciones o relaciones, sentir ansiedad al parar o intentar recuperar pérdidas. Si te reconoces en estas situaciones, deja de jugar y no ingreses más dinero; habla con alguien de confianza y contacta con ayuda especializada mediante los recursos oficiales que aparecen en esta página. No hace falta esperar a que la situación empeore para pedir apoyo. Si ya tienes problemas, la opción honesta es buscar ayuda, no seguir jugando para intentar resolverlos.
Señales de riesgo
- Jugar más de lo previsto
- Perseguir pérdidas
- Mentir sobre el juego
Herramientas y recursos
- Límites de depósito
- Autoexclusión
- Pausas de la cuenta